Cuidar
Todo en el huerto funciona con su propio reloj, y ese reloj está pensado para que te vayas y vuelvas, no para que esperes frente a la pantalla. Cuidar es lo que haces cuando vuelves antes de que termine: toca lo que está trabajando, y termina un poco antes.
Tres recursos, tres recipientes
| Lo que está trabajando | Lo que gasta | De dónde sale |
|---|---|---|
| los canteros y el invernadero | agua | el Barril de lluvia, que llena la lluvia |
| el gallinero y el corral | alimento | la Caja de alimento, que se llena con monedas |
| el molino y la lechería | aceite | el Baúl de herramientas, que se llena con monedas |
El barril se llena solo mientras no estás, así que siempre hay algo esperándote al volver. La caja y el baúl los llenas tú con monedas.
Cuánto, y cada cuánto
Cada cuidado le quita un 5% a lo que está creciendo, y la misma cosa se puede cuidar 4 veces en total. No puedes gastarlas todas de una vez: después de un cuidado, ese cantero o cercado espera un rato —un 15% de su propio tiempo de crecimiento— antes de aceptar otro. Por eso un cultivo largo espera más entre cuidados que uno corto.
Lo que solo tiene unos minutos por delante no acepta ningún cuidado, así que nunca desperdicias una carga en un cultivo que ya iba a estar listo de todos modos.
Para qué sirve
Cuidar no hace que el huerto produzca *más*. Lo que ganas es encontrar las cosas listas cuando miras, en vez de más tarde, y un motivo para pasar por el huerto entre cosechas.
Un amigo que visita tu café también puede regar un cantero, y su riego y el tuyo se cuentan por separado: la ayuda de un amigo nunca gasta lo que tú mismo podrías usar.
